En el marco de las festividades del Milagro, se inició hoy el Solemne Triduo de Pontificales con la misa estacional en honor a la Solemnidad de la Bienaventurada Virgen del Milagro. El presidente del Concejo Deliberante, Darío Madile, participó de la ceremonia religiosa, junto a fieles y peregrinos en la Catedral Basílica. También asistieron el gobernador Gustavo Sáenz y el vicegobernador Antonio Marocco, acompañados de funcionarios provinciales y una comitiva de concejales de Quillacollo. La ceremonia fue encabezada por el obispo de Cafayate, Darío Quintana, quien durante la homilía resaltó la figura de la Virgen del Milagro como símbolo de protección y modelo de esperanza.
Finalizada la misa, el titular del CD valoró la posibilidad de acompañar al pueblo de Salta “en una festividad tan importante que comienza hoy con la primera misa del Triduo, donde realmente se han vivido emociones muy lindas”. Asimismo, se refirió a uno de los ejes de la homilía de la fecha y resaltó que “la esperanza es lo que moviliza a las sociedades, aquello que necesitamos para poder seguir adelante. Creo firmemente que es una apuesta para construir, en el porvenir, una sociedad mejor”.
Al inicio de la homilía, el obispo Quintana recordó los acontecimientos que dieron lugar a estas fechas festivas: “El Milagro de Salta es un evento histórico que data del terremoto de 1692. Conocemos la historia providente de las imágenes del Cristo crucificado y de la Purísima Concepción que se encontraban en el templo al sucederse esos espantosos terremotos y como su procesión e invocación los detuvieron”. En relación a la figura de María, resaltó: “La devoción a la Virgen del Milagro no es solo una celebración de un evento pasado, sino que la interpretamos como un símbolo de la protección maternal de María”. En el mismo sentido, agregó que en el contexto actual “la Virgen se nos presenta como modelo de mujer fuerte que atiende a la palabra de Dios”. Finalmente, el Obispo invocó la intercesión de la Virgen María y su ejemplo de fe: “Virgen del Milagro, María, madre admirable, milagro de la gracia, tú que eres modelo de esperanza, ayúdanos a no sucumbir ante las dificultades, ante la incertidumbre sobre el futuro; a que nuestra vida se nutra de la confianza, de la serenidad y de la firme convicción de que nuestra vida está protegida por Dios. María, camina con nosotros, sé nuestro modelo, enséñanos a ser peregrinos hacia la esperanza”.
Durante la ceremonia también tomó la palabra, el arzobispo de Salta, Mario Antonio Cargnello, quien agradeció la convocatoria de todos los fieles. “El tiempo del Milagro está marcado por una profunda piedad que se centra en el Señor, y en su madre, la Virgen. Por eso se genera un clima social que ojalá lo aprendiéramos a descubrir como fuente de una sociedad nueva”. Además, destacó el fenómeno de los peregrinos y el impacto que generan, junto al aporte de numerosos voluntarios y fieles que apoyan desde el mes de mayo, definiéndolo como un “fruto de la humanidad que nos grita que es posible una sociedad distinta”.
La festividad que se celebra en esta fecha del año recuerda la intercesión milagrosa de la Virgen y la protección del Santo Cristo crucificado ante los temblores que azotaron Salta en 1692. Desde entonces, cada año miles de fieles acuden para renovar su pacto de fidelidad y pedir la protección de sus hogares. El Triduo en la Catedral continuará mañana a horas 10, con la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, y concluirá el lunes 15 de septiembre con la Solemnidad del Señor del Milagro. La fiesta central tendrá lugar ese mismo día con la procesión de los Patronos tutelares de Salta –desde la Catedral Basílica, hacia el monumento 20 de Febrero- y la renovación del Pacto de Fidelidad.



